En 1926 el presidente Pedro Nel Ospina encarga a la administración de Bogotá la construcción de el Palacio de la Policía un edificio que centralizara las labores de la Policía Nacional. La tarea fue encomendada al arquitecto Alberto Manrique Martín, quien se encargó de diseñar y construir la nueva edificación en cuya fachada, organizada en tres cuerpos verticales y tres cuerpos horizontales, sobresale la puerta principal en cuyo remate superior se dispusieron dos esculturas alegóricas (“el día y la noche”) diseñadas por Félix María Otálora.

Otro elemento que se destaca es la utilización de columnas y columnillas corintias. Para su época la edificación se configuró como una de las más bellas y monumentales de la ciudad, siendo representativa del desarrollo arquitectónico de la urbe. El edificio fue sede de la policía hasta los años ochenta cuando fue construido el Centro Administrativo Nacional, que centralizó en un solo espacio los diferentes organismos gubernamentales. A partir de entonces el edificio sirve como sede al Museo de la Policía, inaugurado en 1960 cuando la construcción aun albergaba la dirección general de la Policía Nacional.
El museo de la Policía
Es un museo Histórico policial y cultural sin ánimo de lucro, tiene como finalidad la exposición, apreciación de la historia y la evolución de la Policía Nacional en el país. En la actualidad el museo cuenta con un gran número de piezas en exposición, se puede apreciar allí diferentes exposiciones de sucesos que han marcado la historia del país.
Visitas Guiadas en el de la Palacio de la Policía
Las visitas guiadas se constituyen en uno de los servicios más comunes del Museo Histórico. Lo realiza un guía especializado con dominio de diferentes lenguas extranjeras como el inglés, portugués y francés. Dura aproximada una hora explicando cada sala así como las diferentes piezas representativas de esta casa de la cultura institucional.
